10 señales de que necesitas hacer un retiro de yoga

Un Retiro es la acción y el resultado de retirar o retirarse (dejar una actividad; conseguir que un individuo se aleje o tome distancia; apartar a alguien o algo). Espiritual, por su parte, es aquello vinculado al espíritu (el alma o el don inmaterial que la divinidad concede a las personas).

La noción de Retiro Espiritual se utiliza para nombrar a la práctica que implica alejarse por un tiempo de las obligaciones cotidianas y de los asuntos materiales para dedicarse a rezar o meditar.

Por lo general se considera que el retiro espiritual es una forma de acercarse a Dios o a una misma. A través de la concentración y la meditación, una persona puede dejar de lado sus problemas terrenales y entregarse a cuestiones más elevadas. Cabe destacar que un retiro espiritual puede implicar tanto actividades individuales como propuestas grupales. Es habitual que estos retiros sean organizados e impulsados por autoridades religiosas o líderes espirituales que se encargan de promover distintas propuestas en el marco del Retiro. De este modo, se desarrollan charlas grupales o se encaran proyectos compartidos entre los asistentes.

Por lo general, los retiros espirituales se llevan a cabo en lugares apartados y tranquilos para facilitar que la gente pueda concentrarse y relajarse. En los sitios donde se desarrollan los retiros espirituales suele reinar la paz y, en muchas ocasiones, el silencio. También se busca fomentar el contacto con la naturaleza.

Es importante tener en cuenta que un retiro espiritual puede durar desde un fin de semana hasta varias semanas o meses, según el caso. También es usual retirarse con cierta frecuencia para mantener el estado de introspección y volver a la vida cotidiana renovado. (Webdefinicion)

Por propia experiencia, la misma idea de irte de retiro, y no de vacaciones prepara tu mente para estar en un estado receptivo y quizás devocional,  alejado de las tendencias mundanas de la mente. Te comprometes en una especie de misión sagrada contigo misma.

Cuando tu vida y tu práctica están en piloto automático, es fácil caer en la desidia y el agotamiento. La monotonía mata a la creatividad y la prisa mata la ternura.

Si estás más cansada, impaciente, desconectada de Ti y reactiva que de costumbre, seguramente seas una gran candidata para unas vacaciones integrales, y no hay mejor lugar para tomar un descanso que regalarse un retiro de yoga.

10 señales de que necesitas un retiro de yoga

1. Te sientes agitada y cansada. Hay una ansiedad latente constante, una insatisfacción profunda, existencial, vital que tratas de llenar con actividades, personas, comida, pero no desaparece.

2. Tienes insomnio o descansas mal por las noches. Te despiertas ya cansada y la fatiga es tu nueva normalidad.

3. Eres incapaz de parar los pensamientos, incapaz de relajarte.

4. Te sientes indecisa, incluso en las más pequeñas decisiones.

5. Exageras o tus respuestas no están en proporción a la situación.

6. Estás distraída y te resulta difícil concentrarte en una cosa durante un tiempo.

7. No puedes recordar la última vez que te sentiste realmente relajada, en paz contigo y con el mundo

8. Quieres dejarlo todo. Tienes la sensación de querer salir corriendo y al mismo tiempo te sientes paralizada.

9. Sigues usando frases como “estoy demasiado ocupada” “Si tuviera tiempo…”

10. Deseas hacerte un regalo a ti misma, porque te lo mereces. Quieres profundizar en tu sadhana, conocer otras personas en el camino del yoga, aprender, compartir, pasear, sentir, estar en silencio, encontrar la Paz y Tranquilidad que Eres.

Los retiros de Yoga son vacaciones conscientes, que promueven la relajación, rejuvenecimiento y renovación. Ir a un retiro de Yoga ayuda a darnos nuevas perspectivas más optimistas y auténticas con la vida que quieres vivir.

¿Mi mejor retiro? uno pet friendly organizado con tanto yoga como tiempo libre, comida ecológica local vegana, mar y montaña, gente nueva y caras amigas, nuevas actividades, nuevas vistas, buenos profes y mi Maestro. Por pedir…

La vida corre, fluye, circula… y para favorecer que esto sea posible y no se atasque a veces necesitamos retirarnos a un espacio de paz, recuperar el ritmo natural de actividad y de descanso.

Ofrecernos tiempo para meditar, para descargar los ruidos mentales que empañan nuestra naturaleza de paz, serenidad y claridad. Tiempo para ser, para sentir, para jugar, para reír y llorar, para hacer con calma, para no hacer o deshacer. Priorizar, participar de encuentros de reflexión y estudio que como fina lluvia, harán germinar las semillas de la propia sabiduría.

Despertarse en plena naturaleza y llenar los sentidos de olores, sonidos, sabores, sensaciones que te hacen sentir parte de este gran universo de armonía y paz. Respirar con calma, fortaleciendo nuestro espíritu, meditar con la mente lúcida para sintonizar con el Ser, ese reencuentro con nuestra naturaleza esencial, donde todo está, pues lo que buscas te está buscando.

Trabajar y sentir que estamos trans-formando, es decir creando con nuestras manos, con nuestro ingenio, con nuestro amor, esto es Karma Yoga.

Reflexionar serenamente a partir de las enseñanzas que nos ofrece el Maestro/a, contemplar para descubrir nuevos caminos y nuevas perspectivas, eso es Jñana Yoga.

Re-encontarse con el amor libre e incondicional, con esa naturaleza generosa, con la fuerza que traspasa todas la ataduras, miedos, dudas y eleva nuestro espíritu, para compartirlo con alegría y felicidad, eso es Bhakti Yoga.

Entender que no todo se puede resolver mediante complejos razonamientos intelectuales y menos aún, cuando la mente y el corazón están ofuscados o cansados, y aprender a decidir desde la sabiduría de la intuición, con valentía y fuerza, para sentirnos libres incluso de nuestras propias máscaras.

Acostarse tranquila, amparada por el silencio y las estrellas, después de una tranquila convivencia, esto es Satsanga.

No hace falta irse a un retiro a Costa Rica, California o India (aunque si es lo que quieres, perfecto), quizá la escuela donde practicas yoga organiza uno, o la escuela de al lado, o la escuela de tu amiga/o que te recomienda mucho, o esa/e profe que te encanta lo organiza. Estoy segura que te sentará genial y repetirás.

¿Qué llevar y qué dejar en casa?

LLeva:

Esterilla y zafu

Antimosquitos natural

Ropa cómoda y discreta

Algo de abrigo

Sábanas (te dirán si necesitas llevarlas)

Toalla/bañador

Lo necesario para el aseo

Linterna

Calzado cómodo y apropiado para el campo

Libro(s)

Sombrero/gafas de sol/ protección solar

Cuaderno y lápices de colores

Mente abierta

Déja en casa:

Joyas

Perfume

Agenda

Inhibiciones

Expectativas

¡Prepara maleta! Inicia el viaje  hacia el no viaje, hacia el propio Ser.

¡Felices vacaciones!

OM

Kalyana

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