5 practicas de yoga para equilibrar mente-cuerpo

Yoga es mucho más que las posturas o asanas. Nos ofrece un modo integral de experimentar bienestar y conectar con nuestro Ser. El yoga es una tradición que tiene 5.000 años de antigüedad y que nos ayuda a pasar del miedo al amor, y de la separación a la unidad. Incluso si el yoga sólo mejorara la condición física, el tiempo empleado en la práctica estaría plenamente justificado por tantos beneficios profundos para nuestro cuerpo, aunque lógicamente los mayores beneficios provienen de la comprensión profunda de la esencia del yoga.

La intención de las prácticas de yoga basadas en la conciencia, es integrar y equilibrar todas las capas de nuestra vida para que nuestro cuerpo, mente, corazón, y alma fluyan en armonía. A medida que expandimos nuestra conciencia a través de la práctica de yoga, nos volvemos más capaces de percibir toda la hermosa abundancia que ofrece la vida.

Con el tiempo, el yoga se convierte en algo que vivimos, no sólo algo que practicamos. Las presiones inevitables de la vida van teniendo menor impacto en nosotras y somos capaces de responder de una manera más calmada y consciente. Al volvernos más equilibradas, las interacciones con las personas y las situaciones se vuelven más tranquilas y relajadas. Traemos unión y armonía a cada encuentro y cuando nuestro mundo interior comienza a cambiar, nuestro mundo externo cambia para reflejar nuestra nueva perspectiva.

Aquí están algunas sugerencias para cultivar la conciencia atenta o yóguica en tu vida:

1. La práctica diaria de yoga

Establece una práctica regular del yoga. Ten en cuenta que es más poderoso practicar cada día durante diez a veinte minutos que hacer sesiones mucho más largas sólo una o dos veces por semana.

Si nunca has practicado yoga, explora una variedad de estilos y profes para encontrar uno que se ajuste a tus propias necesidades. Y si practicas en casa, crea un espacio silencioso y sagrado para ti.

2. La meditación

El yoga abarca la meditación, aunque a veces se hace referencia a las dos juntas para diferenciar el hatha yoga físico, más conocido del raja yoga o yoga mental. Ambos son complementarios y se enriquecen mutuamente hacia el mismo propósito.

La meditación ayuda a ir más allá del parloteo ocupado de pensamientos en la mente a la quietud y el silencio de la conciencia pura. En mis clases propongo diferentes técnicas de meditación para que cada persona encuentre la que mejor le va, y la practique diariamente. Yo he probado varias técnicas, he tenido mis años en los que he ido “picoteando” de una técnica a otra, pero finalmente me he quedado con una sola técnica para mi practica personal diaria.

Conviene recordar que, como dijo Satyananda, para encontrar agua bajo la tierra tiene más sentido cavar un pozo de 100 metros que 100 pozos de un metro. Por eso te animo a que busques y encuentres tu técnica estrella de meditación y la practiques, si quieres recoger los frutos y no perderte en el gran supermercado espiritual.

Puedes practicar meditación en este momento cerrando los ojos y observando la entrada y salida de la respiración durante unos minutos. Si surgen pensamientos, simplemente déjalos ir y vuelve tu atención a la respiración. Una de las cosas más importantes a tener en cuenta acerca de la meditación es que no estamos tratando de deshacernos de los pensamientos, sólo estamos tomando conciencia de ellos, dejándolos ir, y volviendo al espacio silencioso. Se amable contigo misma, ten paciencia y no juzgues tu práctica de meditación. Prueba esta práctica durante unos minutos cada día, y extiéndela gradualmente con el tiempo.

3. Practicar el observar sin juzgar

Al comienzo del día, di a ti misma/o, hoy no juzgaré nada de lo que ocurra. Durante todo el día, recuerda esta declaración cada vez que te encuentres juzgando. Una de las características principales de la atención plena reside en la capacidad de la mente de observar sin juzgar, sin criticar y sin reaccionar a la experiencia tal y como es. El juicio viene de la necesidad del ego de controlar y se basa en el miedo. Tu verdadero Ser es completamente libre de estas cosas, porque reconoce que todo el mundo es la misma esencia con diferentes disfraces.

4. Cultivar la compasión

El entrenamiento compasivo tiene su origen en  las prácticas tibetanas budistas conocidas como Lojong. Se trata de tener una perspectiva más amplia de nosotras mismas, de nuestra relación con las demás personas, y de los eventos que suceden en nuestras vidas cotidianas, desarrollando una comprensión profunda. Lojong quiere decir “entrenar la mente” para ser más altruista y compasiva.

No se trata de abandonar la compasión al campo del mero sentimiento o la benevolencia y justicia cristianas sino elevarla al de la virtud estrictamente laica y esencia de la vida espiritual.

Hazte consciente de las situaciones que te hacen sentir frustrada/o, como estar en un atasco o cuando alguien te interrumpe. Cuando se te presenten estas situaciones, fíjate si puedes mantener el rostro relajado y centrar tu atención en la respiración poniendo tu conciencia en tu corazón, dejando de lado la historia que te estás contando a ti misma/o del pesado o “estúpido” del otro coche. Los yoguis pueden practicar sentir compasión por los otros conductores también. Puedes repetir en silencio, “Igual que yo, quieren sentirse felices, pacíficos y amados”; “todas (las personas) lo hacen lo mejor que pueden”

Personalmente me encanta: “mi pensamiento es pacífico, sereno y centrado”; “el amor fluye a través de todo mi ser: toca a todos aquellos con los que me encuentro y me encamina hacia una mayor compasión”

5. Cultivar la práctica de shakshi, consciencia testigo

Durante todo el día, puedes practica cambiar al modo de conciencia en el cual eres testigo. Dirige tu atención al testigo silencioso dentro (en tu alma, en tu corazón, donde tú lo sientas) y dedica tiempo para estar en sintonía con lo que te rodea. Escucha el suave viento meciendo los árboles, el fluir de las olas del mar, observa la sonrisa de un ser querido, o un hermoso amanecer. Establecida en la paz de tu silencio interior, experimentarás la alegría y el respeto por la naturaleza y la vida en todas sus manifestaciones.

Cualquier razón para la práctica de yoga es una buena razón. Para mi, mejorar el equilibrio mente-cuerpo o liberar el estrés son propósitos tan nobles para realizar yoga como el verdadero despertar de la espiritualidad , aunque personalmente conecte más con este segundo grupo de personas.

Este es el gran regalo del yoga que sirve y alimenta todos los niveles de nuestro ser, contribuyendo a un mayor bienestar en todos los ámbitos de la vida. El yoga te ayudará a descubrir los regalos dentro de ti, que a veces, han permanecido sin abrir desde la infancia: los dones de la paz, la armonía, la risa y el Amor.

Tuya, con amor

Kalyana

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