Cómo practicar yoga en casa

Hay tantos beneficios de ir a una clase de yoga regular, que sería lo ideal, pero a veces la vida pasa y no podemos hacerlo. Todas (las personas) sabemos que cuando algo nos interesa y nos motiva, sacamos el tiempo de hacerlo. No hay excusas, ¿verdad?

Al practicar con más frecuencia nos volvemos más conscientes de lo que estamos sintiendo y cómo reaccionamos. Hay tantos beneficios de tener una pratica regular que quiero ayudarte a lograrlo!

En una práctica en casa podemos elegir lo que nuestro cuerpo necesita en ese día o momento particular. Es una maravilla, moverte cómo quieres, hacer tus posturas o secuencias favoritas, darte lo que necesitas, disfrutar de una práctica íntima…

Aquí te escribo algunas sugerencias para empezar y mantenerte constante en tu práctica en casa: 

1.Debe ser sencillo

No necesitas una sala de yoga, un conjunto ideal, luz de ambiente, velas e incienso (aunque eso sería encantador) Simplemente necesitas un espacio para desplegar tu esterilla

2. Una práctica corta y regular vs una larga práctica una vez al mes!

No siempre tenemos tiempo para llegar a una clase de yoga por nuestras ocupadas vidas, o porque la clase o profe que nos gusta nos pilla lejos.

Lo bueno de practicar en casa es que no tienes que desplazarte ni preocuparte por llegar a tiempo. Si sólo tienes 10 o 15 minutos para hacer un poco de movimiento, respiración, meditación, todo está bien. Y si quieres hacer una práctica más larga, nada te lo impide.

3. Recuerda lo que hiciste en clase

Tal vez te preguntarás: “No estoy segur@ si sabré qué hacer”.

No te preocupes, sólo recuerda algunos de los movimientos que hiciste en tu clase. Tal vez tu profe hace una secuencia de movimientos que disfrutaste y que puedes probar en casa. Y si eso no funciona simplemente sigue ésta fórmula:

4. Muévete en todas las direcciones

Incluso en una práctica corta, prueba a moverte en todas direcciones, haz una flexión hacia delante, una extensión (hacia atrás), inclinaciones laterales, torsiones y savasana para terminar (muy importante!)

Un ejemplo: Unas pocas rondas de vaca-gato o cualquier postura-estiramiento preparatorio, unos saludos al sol (cualquier variante que te guste), unas porturas de pie: flexión al frente (uttanasana o prasarita), inclinación lateral (trikonasana), extensión (guerrero 1) de pie y luego lo mismo en el suelo, flexión al frente (paschimottanasana), extensión (bhujangasana o cobra) y torsión (ardha matsyendrasana). Si tienes más tiempo haz alguna postura tumbada como el puente (setu bandhasana) y si conoces algunas posturas invertidas más otra extensión como contrapostura por ejemplo el pez (matsyasana), termina con una torsión suave tumbada, con rodillas al pecho (apanasana) o simplemente haciendo cualquier postura que te guste, como propongo siempre en mis clases.

¡Sencillo!

5. Incluye tus posturas favoritas y alguna de las que menos te gusta

Ya que que esto último es probable que sea lo que más necesitas!

6. ¡Disfruta!

Uno de los mejores consejos para casi todo. Mueve y escucha el cuerpo,  dedica tiempo para ti, mantén la calidad en tu respiración, concéntrate en el ahora, relájate y disfruta de las maravillas de tu cuerpo-mente único y hermoso.

Haz tuya la práctica, es tuya para siempre. Juega, se creativa, se amable y quiérete a ti misma.

¡Buena práctica!

KD

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario