El guru: sat guru y tattwa guru

Dicen que el Guru llega cuando el discípulo está preparado y que todos tenemos el maestro que merecemos.

En el marco hinduista guru significa maestro espiritual. Es aquel que aporta luz eliminando la oscuridad de la ignorancia (avidya). Según la antigua escritura de la Advayataraka Upanishad (5,14-18), Guru significa ‘disipador o removedor (gu) de oscuridad (ru).

El sonido gu es la oscuridad,

El sonido ru, eso destruye.

Aquel que de la oscuridad hace la destrucción,

Como gurú a ese se lo conoce.

En la tradición India, se pone especial énfasis en la relación guru-discípulo (shisya). El aspirante a discípulo busca acceder al guru a través de la humildad, amor y servicio. El verdadero guru es alguien que ha alcanzado la realización del Ser y es solo entonces cuando, desde su propia experiencia, puede enseñar a otras personas.

En ese contexto un guru es visto como una encarnación divina. Los hindúes creen que un guru, a través de sus logros espirituales, es lo más cercano a Dios que habita entre nosotros.

El Guru es Brahma, el Guru es Vishnu, el Guru es Maheshvara.

El Guru es, en verdad el Absoluto Supremo. Ante ese Guru nos postramos.

(Guru Gita, verso 32)

Con un lenguaje poético, se describe al guru como una figura indispensable para toda práctica espiritual. Dice que el Guru es Brahma el Creador, Vishnu el Preservador, y Shiva el Destructor. El Guru es Dios en su aspecto manifestado y personal. “Gu” significa El Invisible, Dios, mientras que “ru” significa lo visible. El Invisible utiliza a lo visible como su instrumento. La relación entre el guru y sus discípulos es eterna. Él es responsable de sus discípulos hasta que ellos alcancen moksha (liberación).

Los textos antiguos establecen que para la práctica (sadhana) espiritual, especialmente las prácticas más elevadas, el guru es indispensable. No sé si en este mundo habrá alguna persona iluminada, pero desde luego que hay algunas que son más que simples profesores/as, personas que han realizado con mayor profundidad el camino espiritual y que pueden guiarnos con la luz de su propia práctica, experiencia y sabiduría intuitiva.

Tradicionalmente, en el camino hacia la realización los que están establecidos en el Ser (o muy cerca) y han experimentado en su corazón la Verdad, iluminan el camino de los que la estamos buscando.  Eso es lo que sentí nada más conocer a mi Maestro (poesía), Amor puro, luz clara y consciencia permanente.

Y aunque esa Luz mora en el interior de todos, el velo de la ignorancia (avidya) nos impide verla y es el Satguru o gurú exterior quien despierta los recuerdos de nuestro gurú interior, de nuestra propia Luz, pues a veces nuestra mente-corazón están tan teñidos con los deseos, ambiciones, miedos, expectativas y juicios que es casi imposible escuchar la voz del nuestro gurú interior, que es la voz del silencio divino.

Cuando aspiramos y anhelamos la realización espiritual, y cuando nuestro karma se ha purificado suficientemente puede ocurrir que nuestro maestro interior (tattwa guru) se manifieste en forma de un maestro exterior (sat guru) al que encontramos en la vida real casi como por arte de magia. Para el buscador espiritual (sadhaka) este encuentro será uno de los más importantes de su vida. Esta teoría explica que el maestro exterior no es otro que la encarnación, la voz y el representante de nuestro propio maestro interior.

Un satguru es un ser iluminado que no solo enseña, sino que transmite la sabiduría de las Escrituras porque las siente y las vive. Sus palabras, sus silencios, sus gestos y su presencia expresan y manifiestan la realidad espiritual y hacen que las enseñanzas cobren vida. Y aunque el guru no esté totalmente liberado, si que lleva parte del camino recorrido y puede mostrarlo y trasmitirlo eficazmente con su voluntad y esfuerzo. La gracia divina puede “usar” también a un guru de estas características como un vehículo temporal.

Gracias Acharya Jiñasu por haber sido mi satguru durante tres años y seguir siéndolo en mi corazón. Te echo de menos.

Wahe guru!

Con amor,

Kalyana

Nota:

Me esfuerzo en escribir utilizando un lenguaje igualitario, no sexista y no excluyente, evitando el uso innecesario o abusivo del masculino genérico, que personalmente encuentro como un obstáculo a la igualdad real.

Por el contexto que rodea la figura del gurú no he podido evitar el enfoque androcéntrico de las expresiones, ni sustituir el masculino genérico con términos colectivos, abstractos o vocablos no marcados. Dicho esto y por obvias razones de fluidez utilizaré, en este artículo, el masculino genérico, con la esperanza que las mujeres puedan sentirse igualmente identificadas e incluidas.

Fuentes:

La relación entre el guru y el discípulo. Swami Satyasangananda Saraswati.

Yoga Publications Trust.

De la mano del maestro. Conversaciones con Paramhansa Niranjanananda.

Saraswati. Editorial Academia de Yoga Satyananda.

El maestro interior. Emile Durckheim.

Tattwa Shuddhi. Swami Satyasangananda. Yoga Publications Trust.

El gurú: un guía hacia la libertad espiritual. El gozo que buscas está en tu interior. Sri Daya Mata.

Dibujo: @ batrasaabofficial

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