Secretos de la autopráctica

En el otro post te contaba que la práctica es un regalo, alimento para el alma y por eso practico cada día en casa, porque lo disfruto. Pero disfrutarlo no evita que practicar en casa pueda ser como caminar sobre un terreno resbaladizo. Muchas veces se asoma la resistencia, bien instaurada y perfeccionada por una misma durante años…

El parloteo de la mente quejándose, saboteándote, la pereza, las excusas perfectamente elaboradas en pocos segundos, la autoexigencia, las dudas…La mente construye, transporta y (re) crea, ese es su papel y el nuestro tener las riendas para no dejarnos arrastrar y sacudir por su confusión. En definitiva, no verse afectada por el baile de la bailarina.

Si bien los Yoga Sutras hablan de 5 estados de la mente:

ksipta: angustiada, agitada, se pone excusas

mudha: estúpida, idiotizada

viksipta: distraída

ekagra: concentrada

niruddha: re-absorbida en el sujeto (el Ser)

Sólo desde una mente viksipta se puede empezar la practica y superar los 9 obstáculos que menciona Patañjali: deseo, apego, enfado, odio, miedo, confusión, cambio, agitación, dolor. En ekagra empieza el yoga.

Y aunque, inevitablemente, todas estas resistencias van a salir, incluso con más fuerza si practicas sola, puedes verlo como una gran oportunidad para cultivar las virtudes yóguicas.

Poco a poco una va aprendiendo a trascender tanto las resistencias como las euforias momentáneas, afrontando todo lo que viene sin huir, sin escaparse incluso si no nos apetece practicar o no nos gusta lo que se nos muestra. Y sin caer en la auto complacencia, uno de los grandes obstáculos en la auto practica.

Confía, la misma practica te ayuda a desarrollar la disciplina y la capacidad de ir venciendo los obstáculos con determinación, claridad y fortaleza, teniendo claro el objetivo. Y luego poner energía y esfuerzo para estabilizar la practica. Esto se alimenta con la propia practica y estudio. El propio camino da luz.

Así vas cultivando otro de los secretos de la auto practica: sraddha, la entrega.

Sraddha es una de las 6 perlas más poderosas que mencionan las escrituras (sama, dama uparati, titiksa sraddha, samadhana) . Sraddha no es ir cada año a Mysore, no es fe ni confianza, ya que éstas como vienen, se van. Cuando te entregas no hay vuelta atrás.

Tu Shraddha te facilita, a su vez, cultivar la constancia. La constancia no es una cuestión de motivación o de fuerza de voluntad porque éstas suben o bajan como las mareas, sino que es una decisión consciente, sin automatismos, que tomas cada día, es un refuerzo de intención espiritual diario.

Sa tu dirgha-kala-naitantarya-satkara-asevito drdha-bhumih (YS 14)

La practica se vuelve firme cuando se lleva a cabo con devoción, constantemente y durante largo tiempo.

La motivación, la voluntad, la disciplina, el compromiso…tienen que ser practicados con devoción, con sraddha, con tu amor; constantemente, es decir diariamente o mejor, en todo momento; durante largo tiempo con claridad, disciplina y dedicación.

¿Qué puedes hacer ante las resistencias a auto practicar?

No te pierdas el próximo post con varios tips + mi último secreto para sostener una práctica diaria!

¡Feliz auto-práctica!

KD

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