Tipos de Gurú

Nota:

Me esfuerzo en escribir utilizando un lenguaje igualitario, no sexista y no excluyente, evitando el uso innecesario o abusivo del masculino genérico, que personalmente encuentro como un obstáculo a la igualdad real.

Por el contexto que rodea la figura del gurú no he podido evitar el enfoque androcéntrico de las expresiones, ni sustituir el masculino genérico con términos colectivos, abstractos o vocablos no marcados. Dicho esto y principalmente por razones de fluidez utilizaré, en este artículo, el masculino genérico, con la esperanza que las mujeres puedan sentirse igualmente incluidas.

Aún cuando se exponen de manera separada, lo normal es encontrar a un gurú con un conocimiento y una experiencia variada. De manera amplia se clasifican así:

1. GURÚ YOGUI

Es aquel que ha perfeccionado y dominado la ciencia del yoga mediante una sadhana larga y ardua. Debido a sus prácticas avanzadas puede haber adquirido poderes (siddhis) aunque no necesariamente. Tendrá una intuición aguda, disposición calmada y ecuánime, y un juicio equilibrado. Puede o no ser instruido, elocuente y filósofo, pero sí tendrá un conocimiento profundo de las leyes que gobiernan el cuerpo y la mente y vivirá de acuerdo con sus leyes.

Las prácticas de yoga forman el núcleo de su sadhana espiritual. Para poder refinar su percepción, equilibrar su energía y elevar su conciencia, integra las técnicas de yoga en su rutina diaria. Toda su vida es una expresión del yoga y esto se refleja en sus movimientos, hábitos, discursos y acciones. El gurú yogui sistemáticamente utiliza las prácticas de yoga, primero para disciplinar el cuerpo, después para controlar la mente y finalmente para trascender ambos.

Cuando él ha dominado las técnicas en sí mismo, les enseña a los buscadores (sadhakas) sinceros el camino. Aunque él sólo enseñe hatha yoga y pranayama simple, su conocimiento es mucho más amplio e impartirá su conocimiento según las habilidades del discípulo.

Yoga no es una ciencia limitada. Está estrechamente vinculada al Tantra y otras filosofías. No es poco común encontrar que un guru yogui tiene conocimiento y experiencia del Tantra y otras filosofías como el Vedanta, y es perfectamente competente para enseñarlo a sus discípulos.

2. GURÚ JÑANI

Un gurú jñani es una persona muy instruida que tiene un conocimiento exhaustivo sobre las tradiciones escritas y es capaz de estimular y satisfacer el intelecto del discípulo.

El intelecto es el dominio del gurú jñani y con su ayuda e inspiración, la facultad intelectual del discípulo se desarrolla hacia la perfección. Un gurú jñani muestra un ingenio rápido y el enfoque analítico a intrincadas cuestiones metafísicas. La sabiduría y discreción se reflejan profundamente en su personalidad. Algunos de los más grandes jñanis, gente con sabiduría infinita, aún cuando exhaustivos y maduros en su conocimiento, muestran una inocencia especial como la de los niños, alejada de la imagen solemne que podríamos imaginar.

Para el gurú jñani la vida es un proceso continuo de aprendizaje, y permanece siempre en la búsqueda de Conocimiento. El guru jñani le enseña al discípulo a explorar más allá del plano del intelecto donde se puede descubrir la intuición o conocimiento superior inherente al ser humano. Puede ocurrir, sin embargo, que no se pueda trascender el intelecto. De hecho puede ocurrir que crece más y más fuerte y se queda con una gran cantidad de conocimiento, pero sin experiencia. Este obstáculo puede ser superado. Algunos Maestros dicen que jñana tiene que ir unido siempre a bhakti, un yogui o un tántrico.

De lo contrario un gurú jñani podría no ser capaz de transmitir experiencia, pero si sería muy valioso para despertar el interés del alumno y retarle a indagar sobre los misterios profundos que nos esperan en este camino.

3. GURÚ TÁNTRICO

Un gurú tántrico es a menudo la síntesis de un yogui, un jñani y un tántrico. Su iniciación es comúnmente realizada por una yoguini tántrica. Es ella quien inicia los espíritus evolucionados en los secretos y prácticas profundas del Tantra haciéndolos sus discípulos. Los espíritus evolucionados usualmente escogidos para la iniciación son gurú yoguis y guru jñanis. Solo después de esta iniciación su conocimiento se transforma en experiencia y se vuelven gurús tántricos.  Los profundos misterios de la mente y el universo comienzan a descifrarse ante ellos convirtiéndose en una realidad significativa.

El gurú yogui y el gurú jñani que no han tenido esta experiencia no son capaces de trascender el tiempo, espacio y objeto, sino que permanecen en el plano de la mente y del intelecto.

Un gurú tántrico es un maestro de la mente, conoce todo su potencial y lo despliega superando las limitaciones del tiempo y el espacio. Está capacitado para entender completamente la mente del discípulo y absorberla completamente en la suya, elevando su conciencia e, incluso, desarrollando siddhis. Sin embargo, muchos gurus tántricos casi nunca despliegan estos poderes y, si lo hacen, actúan estrictamente de acuerdo con las leyes de la naturaleza y hay muchas restricciones a las que se deben adherir para no interferir en el orden natural de las cosas. Son conscientes de que estos siddhis son solo un paso hacia estados más elevados de la mente y que si son usados irresponsablemente se convierten en obstáculos y muy seguramente también desaparecen.

Cuando un devoto acude a un guru tántrico, el gurú examina primero su karma y su estado de evolución y en base a ello, asigna al discípulo una sadhana particular.

El método de instrucción usado por el guru tántrico es el de la transmisión. La instrucción puede ser también por medio de tutorías o enseñanza formal, pero sólo si el discípulo no es receptivo a la trasmisión.

La transmisión es el método primario de guía para el crecimiento espiritual del discípulo. Este gurú constantemente chequea al discípulo para detectar dónde hay obstrucciones y por qué la energía ha dejado de fluir. El discípulo debe conocer su responsabilidad de mantener constantemente un alto nivel de conciencia para que el gurú pueda comunicarse fácilmente. Para evitar malas interpretaciones el discípulo debe permanecer sintonizado en la frecuencia del gurú. Debe siempre mantener una unidad con su gurú y esto se logra con la práctica del recuerdo incesante del gurú.

El gurú tántrico emana una cualidad magnética. Vive la vida con libertad de mente y espíritu. No está regido por las normas y condicionamientos sociales que atrapan a la persona normal. Nuestro concepto de libertad, por el cual luchamos, es limitado y está

relacionado con el mundo exterior, mientras que el gurú tantrico ha obtenido libertad tanto externa como interna. Los karmas no lo atan, ni los pensamientos lo capturan. El gurú tántrico los ha dominado. Su guía y experiencia puede ser transmitida con una simple mirada, con un suave toque o con una sadhana estricta y rigurosa dependiendo del estado de evolución del alumno.

4. GURÚ BRAHMANISTA

El guru brahmanista es aquel que está establecido en la Suprema Conciencia, en el Ser. Es un jivanmukta, está liberado mientras está viviendo en este mundo.

No se preocupa por enseñar, inspirar o iluminar a la gente, sino que está totalmente inmerso en su Conocimiento y experiencia de lo absoluto, y allí es donde está establecido y donde habita en unión con Brahman.

La luz del espíritu ilumina su ser y vive en total silencio externo e interno. Rara vez ofrece discursos y a pesar de ello, la gente acude a él por millares. Parece que solo estar en su presencia y experimentar el calor y brillo que emana de su ser es un honor y privilegio.

El poder divino se manifiesta a sí mismo en el gurú brahmanishta. Es un ejemplo vivo de los poderes más elevados inherentes a cada persona. El gurú brahmanishta es la culminación de todos los estados de evolución espiritual.

Para muchas personas, Ramana Maharshi fue un ejemplo de gurú brahmanista.

5. GURÚ MUJER

En la India a las mujeres gurú se les ha dado un lugar especial y han sido reverenciadas desde tiempos antiguos, especialmente en la tradición tántrica.

Hay referencias a su existencia en los Vedas, Upanishads y otras escrituras. Sin embargo, con el advenimiento de otras religiones y culturas, esta situación experimentó un gran cambio e, influenciados por normas sociales convencionales y por un criterio penoso y estrecho, el rol de las mujeres gurú fue restringido hasta otros tiempos más modernos.

Para la mujer gurú, su inherente naturaleza intuitiva, sensible, amorosa, compasiva, inocente, humilde y devota le permite evolucionar muy rápido en el camino espiritual. Las frecuencias de sus pensamientos son más sutiles por lo que es capaz de comunicarse con las fuerzas poderosas del universo con mayor facilidad.

Las mujeres han jugado un papel clave ayudando a la humanidad en el camino espiritual, pero sus capacidades no han sido completamente reconocidas y aceptadas y sus nombres han sido relegados a otros o tristemente borrados y olvidados de la historia.

Sin embargo, en el Tantra, es la mujer y no el hombre quien juega el rol de gurú. Ella es quien lo inicia en las prácticas, quien lo prepara y conduce el ritual. Una gurú yoguini tántrica tiene la capacidad de abrumar completamente a sus discípulos por lo que en ocasiones se la puede tomar como una bruja o hechicera. Pero simplemente es el poder de su mente y el magnetismo de su personalidad lo que atrae a la gente hacia ella. Ella ha desarrollado extraordinarios poderes físicos y mentales por medio de una sadhana personal, incluso en vidas pasadas.

Debido a su naturaleza independiente y fidelidad exclusiva a su propio espíritu, ella demuestra una valentía intrépida y ausencia de temor. Sus códigos de conducta, normas de comportamiento y moralidad la convierten en un ser único. Se requiere de una gran valentía para poder recorrer el camino que ella propone.

Externamente ella parece una mujer corriente, lejos de la imagen bondadosa, santa y virtuosa que tenemos de un gurú. Pero al mirarnos en la profundidad de sus ojos, se puede percibir la pureza de su alma.

Om

Vande Guruna Charanaravinde

Shandarshita Svatma Suthava Bodhe

Nih Shreyase Jangalikayamane

Samsara Halahala Mohashantyai.

Abahu Purushakaram

Shankachakrasi Dharinam

Shahashra Shirasam Svetam

Pranamami Patanjalim

Om

Rezo a los pies del Guru Supremo

Que enseña su saber, despertando la gran alegría del Ser revelado

Que actúa como médico de la jungla

Capaz de eliminar el veneno de la ignorancia de esta existencia condicionada

Me postro ante Patanjali, encarnación de Adisesa, que con su color blanco,

Mil cabezas radiantes y su aspecto humano desde los hombros,

Empuña la espada de la discriminación junto a una rueda de fuego que simboliza

El tiempo infinito y una caracola que representa el sonido divino.

Fuentes:

La relación entre el guru y el discípulo. Swami Satyasangananda Saraswati.

Yoga Publications Trust.

De la mano del maestro. Conversaciones con Paramhansa Niranjanananda.

Saraswati. Editorial Academia de Yoga Satyananda.

El maestro interior. Emile Durckheim.

Tattwa Shuddhi. Swami Satyasangananda. Yoga Publications Trust.

El gurú: un guía hacia la libertad espiritual. El gozo que buscas está en tu interior. Sri Daya Mata.

OM

Kalyana

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